Antes de escribir narrativa, procuro leer poesía al menos
diez o quince minutos y es así como fluye el texto
Paulina García González: Jorge, muchas gracias por tu tiempo para realizar esta entrevista para Ágora. Como sabes, leímos tu libro, realicé una reseña sobre el mismo y la idea es publicar ambos textos en la revista. Gracias por regalarnos esta entrevista.
Hace tiempo concediste una entrevista muy interesante sobre tu novela Wad-allid-jara. El valle de la piedra, misma que me pareció muy completa, en donde se notaba la calidad de lectura profunda que había hecho la entrevistadora. De esta manera, trataré de tomar esa idea para realizar esta entrevista, partiendo de temas que son poco abordados al momento de entrevistar a un escritor. Por ello, te pregunto, ¿cómo surgió la idea de la novela?
Jorge A. M. Trujillo: Antes que nada muchas gracias Paulina, Luis, por esta entrevista para Ágora. La novela surge cuando estaba en la universidad; tenía la costumbre de tomar la Gaceta cuando aparecía…
Luis Rico Chávez: ¿Cuando llegaste a la carrera de Letras? Porque estudiaste Letras, ¿verdad?
JAMT: Sí estudié Letras, pero en ese entonces estaba en CUCEI, en ingeniería biomédica. En ese tiempo tenía muchas inquietudes literarias, pero ni siquiera sabía que existía la carrera de Letras.
LRCh: ¿Fue antes de Letras?
JAMT: Sí, y como no sabía que existía el tema de las humanidades, en mi mente siempre estaban ciencias exactas e ingenierías, así que nunca busqué algo sobre letras. En esa ocasión llegué a CUCEI, tomé la Gaceta y vi la noticia de que se había cancelado el Museo Guggenheim de Guadalajara. Fue una sorpresa porque era como la joya de la cultura, el primero en Latinoamérica, iba a estar en México.
Uno de los argumentos de la fundación para la cancelación fue que se dijo que a Jalisco no le importaba la cultura, porque en el acuerdo al que se había llegado la fundación iba a poner una parte, el gobierno estatal otra y la iniciativa privada una mínima parte, pero que el gobierno no estaba cumpliendo. Nunca especificaron cantidades, pero debido a eso se iba a cancelar el proyecto. Entonces muchos empezaron a decir que los fondos se habían desviado a la construcción del Santuario de los Mártires de Cristo Rey. Por supuesto, no hay evidencia, no hay hechos ni documentos, nada con que se pueda comprobar. Y de ahí me surgió la inquietud de si hay una historia que pueda ser ficcionalizada, esa teoría de la conspiración, y esa fue la semilla de toda la historia.
LRCh: Suena muy lógico en nuestra sociedad tapatía, tan conservadora, este detalle que estás manejando, y si bien no hay evidencias, por los antecedentes, la historia, la tradición característica de la sociedad de esta región, porque el Occidente en general, incluido Guanajuato, es una zona muy conservadora. Y obviamente, si tienes dos opciones, construir un museo o construir un templo, ¿qué prefieres? El templo, desde luego.
JAMT: Así es. Primero quería hacer un libro, un trabajo periodístico; ya había leído a varios periodistas que hablaban de este tema de la relación entre el gobierno de México y diferentes sociedades secretas o discretas. Por ejemplo, encontré el libro de José Gil Olmos Los brujos del poder. Me llamó la atención porque, a pesar del título, es un trabajo periodístico serio. Encontré también a Álvaro Delgado, quien hizo una investigación sobre el Yunque, una sociedad secreta de ultraderecha en México cuyo objetivo es instaurar un gobierno teocrático. Al estar leyendo este libro y otros de Álvaro Delgado me llamó muchísimo la atención que tanto el gobernador de aquel entonces como el cardenal pertenecían al Yunque y que sí había documentos e información. Entonces me dije que eso tiene todavía más sentido, que haya una organización con una agenda, con ciertos objetivos y eso se está velando, se está encubriendo con otro tipo de decisiones políticas, cuando en realidad estaba eso de trasfondo.
Esto me llevó a otro tipo de organizaciones. Me pareció que había algo importante para expresar, pero como no había documentos ni acceso a la información, el tema queda a la especulación. Me pareció mejor entonces, en lugar de hacer un reportaje, una novela. La ficción me va a permitir llenar esos huecos.
PGG: ¿Eso fue como en el 2012 o antes?
JAMT: Fue en el 2009. De hecho tengo por ahí guardada esa esa Gaceta. A partir de ese 2009 empecé a recabar información. Al momento de buscar estas conexiones del gobierno mexicano, tanto a nivel federal como estatal, empecé a encontrar cierta simbología de conexiones, auspicios, patrocinios por parte de estas agrupaciones, y descubrí que en el arte urbano de la ciudad había un guiño de estas agrupaciones. Me dediqué todo un año a tomar fotos, a recabar información. Entrevistaba a diferentes personas, y en esta búsqueda de información surgió mucho para la novela, al punto que ya era tanto material que muchas cosas quedaron fuera; fue más o menos del 2009 al 2012 el proceso de la escritura.
LRCh: Mientras nos contabas cómo fue el proceso de la novela, me empezó a dar vueltas en la cabeza el detalle de que cuando empiezas a investigar sobre un tema éste se va ramificando. Piensas enfocarte en tal tema, pero luego empiezan a salir muchas ramificaciones que te dan un montón de material para una novela de 200, 300, 500 páginas, y descubres que necesitas más. ¿Te llegaste a plantear no una, sino varias novelas desde diferentes enfoques o abordando otras temáticas relacionadas, o tomar algunos fragmentos que a lo mejor no se pueden incorporar a la secuencia, pero se pueden trabajar como narraciones cortas, cuentos?
JAMT: Sí, de hecho a partir de esa investigación publiqué varios cuentos, pero también está el germen o esa semilla de otros libros, como de una serie que, si bien no se ve como una especie de continuidad directa, estarían relacionados… por ahí se está escribiendo la segunda novela.
PGG: ¿Y tiene relación con este primer libro?
JAMT: Sí. Al respecto me gustaría platicarles una situación que se dio cuando terminé el libro. Lo mandé al concurso de Letras Nuevas de Novela en el 2013; quedé dentro de los diez finalistas, pero no gané. El concurso se declaró desierto, aunque las bases establecían que no se podía declarar desierto. Sobre el problema hubo una cobertura muy pequeña. El vocero del grupo Sanborns, el convocante, declaró que el dinero se iba a donar a los damnificados de Guerrero. El premio era un millón de pesos. Yo creo que una de las novelas que obtuvo mención honorífica y que debió haber ganado, fue Snapshot, de Gerardo Gutiérrez Cham, académico de la Universidad de Guadalajara. Al día siguiente de darse a conocer el resultado desaparecen redes, página web y todo lo que tenía que ver con el concurso.
La verdad es que dejé la novela en un cajón después de varios intentos de querer publicarla. La mandé a cinco o seis editoriales y todos sus dictámenes fueron negativos. Sin embargo, el interés por parte de otras personas me motivó a querer publicarla. Me di a la tarea de reescribirla, porque tenía 800 páginas. Empecé a quitar muchas cosas, hasta que quedó esta versión, que es casi la mitad de la original. Ese proceso de reescritura me tomó cuatro años.
PGG: Y sobre este tema de la escritura y reescritura, ¿tienes algún método para escribir: de día, de noche, o elaboras mapas mentales o apuntes gráficos que te ayuden al momento de redactar?
JAMT: Para el proceso creativo, siempre cargo una libreta y tomo mis notas, por ejemplo sobre cómo solucionar la voz narrativa, el tiempo, esas cosas como de reflexión las voy poniendo en mi cuaderno, y por lo regular yo escribo de madrugada. Lo que hago es que dejo fluir mis ideas y luego me regreso a corregir. Y algo que me ha servido mucho en el tema del ritmo narrativo es un consejo que le escuché a Eduardo Antonio Parra: “Antes de empezar a escribir narrativa, leo diez o quince minutos de poesía”. Leer poesía te hace entrar en un tono y da un ritmo particular a tus textos y eso me permite, al momento de narrar, tener mayor fluidez.
PGG: No lo había escuchado. Tu libro me parece muy interesante, con mucha información histórica, cultural, de la ciudad, de México, pero también me parece un libro para jóvenes de secundaria o de bachillerato. ¿Cómo podrías explicarle a un público más joven de qué trata tu novela, de una manera comprensible y atractiva para ellos?
JAMT: Fíjate que esa es una muy buena pregunta. Empecé a tener invitaciones para presentar mi libro en varios colegios, la mayoría de ellos católicos. Les preguntaba: “¿Están seguros de que quieren que vaya a presentar el libro?” Porque llegaría un punto en el que abordaría el tema de la iglesia, del gobierno y de las sociedades secretas. Curiosamente, he tenido mayor apertura en los sectores religiosos, incluso cuando estaba investigando; fui a la que fuera la primera catedral y un sacristán platicó conmigo e incluso me dio copias sobre su historia. Donde no tuve tanta suerte fue en los archivos municipales.
Para dar a conocer el libro hablo de ciertos arquetipos que se repiten en películas o caricaturas. En la charla en un colegio hablé de la narrativa de Harry Potter, que sigue varios preceptos alquimistas, los cuales tomé como punto de partida para iniciar a hablar de la novela: fantasía, magia, símbolos alquimistas y, en general, qué es la alquimia.
En las charlas con los chicos me refiero por ejemplo a la piedra filosofal, y de ahí abordo temas del libro como lo referente al centro de la ciudad, la serpiente en la Plaza Tapatía, que se llama la Inmolación a Quetzalcóatl; cuando pusieron esa fuente nunca explicaron realmente por qué estaba ahí o qué significaba. En la novela hago la broma en un diálogo entre Minerva y Abraham: “Pues dicen que es el chupirul”. Y sigo hablando de las explosiones de Guadalajara, porque en esa época la remodelan y entonces aparece una explicación por parte del escultor en el periódico Público (ya desaparecido), una explicación muy locochona que habla de la alquimia, y todo eso tiene una simbología dentro de los tratados alquímicos. A los chicos eso les despierta mucho curiosidad y en esa ocasión había tantas preguntas que la maestra les dijo que en otra ocasión me volverían a invitar. Ese acercamiento lo repliqué en otros colegios y prepas y funcionó.
PGG: Cuando lo aterrizas en algo inmediato o más cercano a ellos muestran más interés. Yo, que he trabajado con adolescentes, hacía una especie de chisme literario, y a partir de ahí se enganchaban y era cuando comenzaba a hablarles de otras cuestiones. Oye, Jorge y dentro de la simbología que aparece en el libro, ¿cuál consideras como la más importante, sin la cual no podría existir la misma historia?
JAMT: Es una pregunta difícil, pero creo que tendría que ser la Minerva. No solamente por el símbolo de la diosa y que en aquel entonces Agustín Yáñez estaba copiando modelos europeos. En aquel entonces la Minerva estaba ubicada por los Arcos, a la entrada de la ciudad. La Minerva, además, es un punto medular en esta línea que forman Javier Mina, Benito Juárez e Ignacio L. Vallarta: la Minerva está justo al centro. En este sentido Minerva tiene mucha simbología, porque además de ser la protectora de la ciudad está el tema de que es la protectora de los artesanos. Me llamaba mucho la atención porque Yáñez fue masón, y evocaba mucho al tema de los picapedreros, quienes construían catedrales; entonces, se convierte en una especie de guiño porque todos los que están listados detrás de la fuente (no todos, pero la mayoría) son masones jaliscienses. Uno ve la fuente y dice “ay, qué bonito”, pero todo lo que hay detrás son el montón de líneas para el desarrollo del libro.
PGG: ¿Tienes planeado realizar recorridos históricos por la ciudad o visitas guiadas de los monumentos descritos en el libro? Vi que hace poco hiciste algo así con un club de lectura.
JAMT: Sí lo había pensado, pero no lo había aterrizado. Creo que hay distancias largas, y en un día no sería posible, tendrían que ser varias sesiones. Recientemente en un club de lectura se terminó de leer el libro; hubo una serie de preguntas y comentarios y nació el interés por conocer los lugares mencionados en el libro. Muchos me decían: “Yo pensé que eso lo habías inventado para cuadrarlo en la novela”. Hubo ese interés e hicimos el recorrido por el centro histórico, empezamos en la plaza Guadalajara y terminamos en la plaza Tapatía. Esa zona nos llevó como tres horas. Creo que sí se va a replicar porque hubo mucho interés.
LRCh: Entonces ya tienes un ingreso extra garantizado… ¿Te dejaron buenas propinas?
JAMT: Sí, todo bien, todo bien.
PGG: Sí, suena interesante: luego de leer el libro, hacer el recorrido. Siento que es un tema que se puede abordar con las escuelas, porque es un género que les interesa a los chicos, la ciencia ficción. Porque incluso cuando caminas por el centro, siento que a veces miramos, pero no observamos, eso lo abordo en la reseña de tu libro. Encontré detalles que no había visto. ¿Habías pensado en otro título para el libro?
JAMT: Sí, Los hijos de Minerva.
PGG: Jorge, al final del libro sentí que se daba una explicación sencilla de lo que es el rosacrucismo, como en términos generales, para que comprendiera el lector que no sabe nada acerca del tema, y me pareció que esto fue una introducción al tema de las sociedades secretas. Esa última parte del libro, ¿consideras que es una invitación al rosacrucismo, o una invitación al conocimiento iniciático, o una invitación a indagar más acerca de sociedades secretas en general?
JAMT: Originalmente ese posfacio no estaba contemplado. Y antes de que se publicara yo compartí el libro con lectores beta. Y siempre había dudas entre qué es real y qué no. Ahí está el truco, el tema. Qué es ficción y qué no. Pero quise poner ese posfacio en uno de los personajes, Alan, justamente para dar una breve explicación de las sociedades discretas o secretas e iniciáticas, porque hay tanta desinformación al respecto que permea en narrativas que no son del todo ciertas. Entonces quise dar una explicación y sobre todo aterrizarlo al tema local. Porque luego se dice que José Antonio “El Amo” Torres o Hidalgo eran masones, pero no hay documentos o investigación que lo constaten. Hay un libro de Wenceslao Vargas, La masonería en la presidencia de México, un trabajo de periodismo e investigativo profundo, y un detalle valioso es que te da los enlaces a documentos y archivos de internet.
Pero más que una invitación es una perspectiva desde la ficción, pero si tú quieres saber más, aquí está el templo masón, el templo rosacruz, aquí está ese archivo, este libro para diluir un poco esa desinformación que permean en la actualidad; si alguien quiere saber más y se quiere acercar más, ahí está lo que podría ser.
LRCh: Si quieren, para cerrar, te preguntaría sobre el Jorge Antonio autor, en qué anda en este momento, en qué está trabajando, y sobre el Jorge Antonio del futuro, en los próximos meses y años cuáles son los planes literarios.
JAMT: Bueno, por ahí tengo unos libros de cuentos que voy a intentar publicar, y también estoy trabajando en una novela, todos estos pasajes e ideas que quedaron fuera al momento de escribir El valle de la piedra se convirtieron en el germen de esta segunda novela que estoy escribiendo, enfocada más en Zapopan, en la cuestión de la orden franciscana, también como una especie de thriller policiaco, no como continuidad pero sí en ese mismo tenor, en esa misma temática.
He ido un poco más lento porque este trabajo me llevó, ahorita que Pau lo mencionó, a un tema que siempre me ha llamado la atención, el rosacrucismo, porque al final no ha sido considerado en la historia de la filosofía o en la historia del pensamiento, y esa fue la cuna del pensamiento moderno. Hay algunos que sostienen la tesis de que Descartes era rosacruz; pero bueno, esa es otra historia. Entonces, yo entré al doctorado en Humanidades, en el área del Pensamiento, justo para hablar del pensamiento rosacruz. Ahora trabajo mucho más en mi tesis doctoral en ese tema y ya cuando me queda algo de tiempo me voy a la novela, que por lo regular trato de destinar al menos unas horas para seguir trabajando en esta segunda novela.
PGG: ¿Cuánto tiempo te falta para terminar el doctorado, Jorge?
JAMT: Dos años.
PGG: Jorge, te agradecemos la entrevista y por supuesto que seguimos en contacto.
LRCh: Así es, gracias y que se concreten tus proyectos.
Carlos Prospero
Ramón Valle Muñoz
Guillermo Fernández Argentina
Víctor Galindo
Rubén Hernández
José Ángel Lizardo
Mariana Gascón Olmos
Amaranta Madrigal
Natalia Madrueño
Eva María Medina España