la dimensión ambiental en el currículum del pregrado de la Universidad de Guadalajara

Juan Manuel Ortega partida

 

 

 

Abstrac
El presente análisis es un acercamiento a la situación de la incorporación de la dimensión ambiental en los programas educativos que se ofrecen en el Centro Universitario de la Ciénega, de la Universidad de Guadalajara, formulación y actuación que es pensada desde la acción, sentido y compromiso social por una educación pertinente y de actualidad, planteamiento que se presenta por la necesidad de atender la demanda y reto por una educación superior de calidad.

Introducción
El trabajo que aquí se presenta es un acercamiento a la situación que guarda la incorporación de la dimensión ambiental1 en el currículum de los programas que ofrece el Centro Universitario de la Ciénega, de la Universidad de Guadalajara.2 La revisión de su modelo de organización académica administrativa, el diseño y operación de sus programas educativos de pregrado y la práctica curricular docente que se presenta como exigencia social y laboral, para que este centro universitario3 de educación superior cumpla con la formación de profesionales con un visión sustentable afín al esquema de globalización e integración del momento actual.

La actualización de los planes y programas de estudio de una institución educativa como es la Universidad de Guadalajara es una constante, por consiguiente hablar de la dimensión ambiental consiste no sólo en la incorporación de contenidos informativos sobre problemáticas relativas al hábitat de los seres vivos y a la conciencia de la renovación de los recursos naturales con los que cuenta para garantizar las necesidades de consumo de la sociedad, sino del conjunto de prácticas académicas asociadas a valores y actitudes que responden a una realidad social en cambio permanente; entorno educativo que es atendido a través del impulso de estrategias metodológicas y operativas promovidas e implementadas a partir del modelo académico de la institución.

La expedición de un título o grado académico en la Universidad es el resultado de una trayectoria de formación a partir de la cual un egresado ha creado conciencia participativa que le permita afrontar problemas y proponer soluciones, con lo que resulta fundamental el desarrollo de un conjunto de competencias a lo largo de dicho proceso formativo para atender en el campo laboral los retos de productividad, bienestar y perdurabilidad existencial.

En la primera década del siglo XXI la mayoría de las sociedades han experimentado rápidos cambios económicos, políticos, sociales y ambientales, que a su vez forman parte de transformaciones geopolíticas de mayor magnitud,4 evidencia de lo anterior es la conversión de una sociedad industrializada a una globalizada, que basada en el conocimiento, la información y el aprendizaje, se presenta como culminación de la racionalización técnica de la humanidad.

Esta transformación se concreta tanto en el ámbito internacional como en los ámbitos nacionales y regionales, cambios que se reconocen como los grandes desafíos para la educación superior, donde la educación como empresa social no se encuentra al margen, pugnando a partir de su legado histórico y fin esencial, la innovación en la formación de los jóvenes profesionales que logran acceder y prepararse de acuerdo a lo exigido en este nivel educativo.

La modernización en tanto idea de progreso y bienestar social implica la formación de capital humano capacitado para promover la igualdad entre los géneros, reducir la mortalidad infantil, mejorar la salud materna, abatir la pobreza y el hambre, combatir las grandes epidemias y garantizar el desarrollo sustentable, por consiguiente, las instituciones que ofrecen estudios universitarios pugnan por la innovación de dichas áreas, cambios que son proyectados y concretados por las instituciones educativas, dado que trascienden el quehacer mismo de las instituciones de educación superior, incluidas las universidades, por tanto sus acciones como espacios culturales, como casas de la cultura y de la formación profesional y técnica, cobran sentido con proyectos de cambios en la orientación de sus funciones sustantivas.5

El impulso de dichas transformaciones lo podemos identificar entre otros referentes en lo planteado tanto por la Conferencia Mundial de Educación Superior, realizada en París en 1998,6 así como lo planteado por ANUIES7 en México en el año 2002, para referirnos específicamente a la demanda de innovación o de la necesidad de transformar los perfiles profesionales y modelos académicos universitarios. El llamado busca, por tanto, ambientalizar los estudios de pregrado, reposicionando los contenidos de aprendizaje con una responsabilidad social y disminuir la rigidez en las estructuras curriculares fundamentadas en un esquema por competencias, así como favorecer la socialización y el impulso del aprendizaje centrado en el estudiante y estructurado a partir de las tecnologías de la información, la comunicación y el aprendizaje.

El llamado a las instituciones de educación superior es de reorientación del campo profesional de las formaciones técnicas y profesionales que se ofrecen a partir de dichas recomendaciones8 y retomando el planteamiento del conocimiento y la intervención, se presenta la siguiente problematización respecto de lo que ocurre con la visión u horizonte de futuro a construir en el ámbito de la formación universitaria. El cuestionamiento es de dirección de las transformaciones, esto es, de aclarar acerca de cuáles son los cambios que deben proyectarse y ejecutarse para el establecimiento de una formación pertinente en el marco de la historia particular de cada campo profesional, considerando que la principal aportación de esta estrategia de formación ambiental es la de lograr una integración entre modelos educativos transversales, interdisciplinarios y por competencias, para concretar desde el punto de vista de la oferta educativa una sólida dimensión de educación ambiental9 que permita a los profesionistas asumirse como actores sociales y tomadores de decisiones realizando su trabajo con la comprensión del origen, consecuencias, beneficiados o perjudicados de las problemáticas de la sustentabilidad.

El espacio escolar universitario es abordado desde una perspectiva de la complejidad y de la intervención para la mejora de la calidad de los servicios educativos, donde la formación de los nuevos profesionales no se centre en la repetición de contenidos generados en un ambiente distinto al del aula, el taller, el laboratorio, la clínica, el servicio social, entre otros contextos y condiciones, donde la idea sea la de generar un plan de atención al abordaje de los contenidos y prácticas de desempeño laboral a partir de la dimensión ambiental propia del currículum, donde la formación es articuladora de competencias de desempeño profesional a partir de objetos disciplinares y donde el aprendizaje gire en torno al desarrollo de situaciones nuevas a partir de problemas de la práctica cotidiana; en general la idea es la de generar profesionales con sentido de responsabilidad, que piensan, que toman decisiones en su proceder profesional, con la finalidad de asegurar la perdurabilidad de un mundo habitable y humano.

El presente análisis busca un acercamiento desde la investigación-acción a efecto de incorporar y potenciar el desarrollo de la dimensión ambiental en los currículum de licenciatura del Centro Universitario de la Ciénega, dimensión que articula las diferentes disciplinas y campos profesionales a efecto de afrontar en forma inter y transdisciplinar la problemática ambiental a partir del enfoque por competencias, así como desarrollar estrategias de sustentabilidad vinculadas con el entorno social y empresarial, prácticas profesionales que actúan como dinamizadores del cambio de mentalidad necesarias para afrontar la crisis actual de la civilización industrial.

Notas
1 La educación a partir de sus diferentes niveles debe y puede contribuir a mejorar la calidad de vida, estructurar una forma de pensar el desarrollo económico y favorecer la conciencia y el cambio de actitud hacia la sustentabilidad, por consiguiente, las universidades a partir de sus actividades académicas contribuyen al bienestar social, proponen e implementan acciones formativas vinculadas con el medio ambiente y el ejercicio profesional.

2 El Centro Universitario de la Ciénega (CUCiénega) es una entidad de la red universitaria de Jalisco que atiende la demanda de estudios de pregrado y posgrado de la Región Ciénega del Estado de Jalisco, la que comprende los municipios de: Ocotlán, Jamay, Poncitlán, Tototlán, Zapotlán del Rey, La Barca, Atotonilco El Alto, Degollado, Ayotlán, Jocotepec, Juanacatlán, Chapala, Ixtlahuacán de los Membrillos, Tuxcueca, Tizapán El Alto y El Salto, pugnando una visión de innovación en la producción de conocimiento. Es una comunidad de conocimiento localmente comprometida y globalmente competitiva.

3 El CUCiénega, de acuerdo a lo indicado en su misión se constituye como un centro universitario del sistema descentralizado público de educación superior de la red universitaria de Jalisco, con presencia en la Región Ciénega del Estado. Formamos integralmente profesionales y científicos en ambientes de aprendizajes innovadores, presenciales y no convencionales, desarrollando capacidades, habilidades y competencias en la generación, gestión y aplicación del conocimiento, inculcándoles valores de liderazgo, humanísticos y de compromiso con el desarrollo sustentable en su entorno regional, nacional e internacional. Recuperado de:
http://www.cuci.udg.mx/mision.

4 El reto que se enmarca en las políticas educativas es la transición a un esquema de desarrollo que implica la globalización y la sustentabilidad como horizonte temporal y espacial, donde se enmarca el desarrollo sostenible como dimensión transversal. Recuperado de:
http://www.uv.mx/cosustenta/files/2012/09/ComplexusDeclaracion.pdf

5 En su mensaje de inicio en su gestión como rector general, el Mtro. Tonatiuh Bravo Padilla, establece que “la universidad no puede mantenerse como espectador” de las grandes problemáticas del entorno regional, nacional e internacionales, en el sentido de “garantizar el desarrollo sustentable”. Discurso de toma de posesión como rector general del Mtro. Itzcóalt Tonatiuh Bravo Padilla, la referencia a la exigencia de productividad y los flujos de información. Recuperado de:
http://www.rectoria.udg.mx/sites/default/files/2013_04_01_toma_de_posesion_rector_general.pdf

6 En el compendio de la Declaración Mundial sobre la Educación Superior, se establece que la pertinencia de la Educación Superior debe evaluarse en función de la atención a la demanda social de elevar la competitividad, del respeto a las diferencias culturales y al medio ambiente. Recuperado de:
http://www.unesco.org/education/educprog/wche/declaration_spa.htm

7 En el año 2006 se concluye el proyecto denominado “Plan de Acción para el Desarrollo Sustentable en las Instituciones de Educación Superior en México”, con el que se indica que las instituciones participantes elaboren un plan ambiental, en el sentido de diseñar un marco de análisis curricular para la incorporación de acciones encaminadas a incorporar la perspectiva ambiental de sustentabilidad en las tareas centrales de cada institución de educación superior. Recuperado de:
http://www.sustentabilidad.uson.mx/docs/Anuies-Semarnat%20Acciones%20ambientales%20IES%202002.pdf

8 En la Declaratoria sobre Educación y Desarrollo Sustentable, emitida en el 2002 por la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, se asegura que es importante el reconocimiento del mercado, esto es, de la dinámica económica como fuente generadora de problemas ambientales. Recuperado de:
http://www.acude.udg.mx/divulga/declaratoriaespanol.pdf

9 Es necesario retomar las ideas fundantes del Programa de las Naciones Unidas para el desarrollo Sostenible, respecto de la problemática ambiental para superar los desafíos de nuestras formas de aprendizaje para asegurar los medios y una forma de vida sostenible. Recuperado de:
 http://unesdoc.unesco.org/images/0014/001416/141629s.pdf