O’Clock
Raspar el hueso azul de la poesía
Preparar una pócima untuosa
y aromática
como para seducir a una elefanta
con restos de amores contrariados
de sueños enterrados en frasquitos
y una gloria que nunca supo poseernos

Sorber la médula
El caracú de lo que queda por tirar
al minuto del último naufragio
Que su poder proteico nos consuele
de este opio final
de su aliento de lija amortajada
sus vapores fungosos
y sus polvos

Y entonces (sólo entonces)
alzar la copa colmada a un nuevo día
Cada mañana una indócil golosina
birlada al maxiquiosco de la muerte.

Medicinas
Yo creí que el amor y la empatía
te lo vendían en dosis homeopáticas
para el consumo del hombre y la mujer
La prevención
El fraude
El difícil equilibrio del que dice amor
y te inocula su cuota de veneno
(que fue remedio un día)
Y vos que te parás frente al espejo
y la llamás a Alicia
como si Carroll tuviese algo que ver
con tu naufragio
Nadie puede salvar a nadie
Vivir es deambular por el Titanic
buscando una caricia
un gesto que sea claro
en un mar que se hunde
Morir es no encontrar esa caricia
Inflar globitos para siempre
donde la luz no importe
Vas comprendiendo ya?
Viste qué fácil?
Me ducho
Me afeito
Y desinfecto de tu orina los espejos
El tiempo es un hacha que cura.

Visión parabólica
Se te escapó la tortuga?
Ya no estás en edad
para atrapar quelonios
ni perseguir milagros
Esta es la crónica de tu
ríspida carrera:
Una caja de zapatos perforada
y esa cosita inútil respirando
para enmendar pretéritos
La lechuguita del amor
(aquel delivery azaroso
que se enquista en el píloro)
extravió tu dirección
siguió de largo
Hoy te lame el vacío
con tu chapa en la puerta
con tu cajita intacta
con el cuore en el freezer
con el sino asfixiado
Y tu tortuga muerta.

Stairway to heaven

Hay una dama que está segura
de que todo lo que brilla es oro
Y ella compra una escalera al cielo
Led Zeppelin

Perdonalos Señor porque no saben lo que hacen
ni lo que escriben ni lo que enseñan
Por arrojar manteca a las alturas
forzando la caída de los cisnes
Por desplomarse redondos después de cada coito
sin una pizca de amor en las rodillas

Por mancillar el eco de la rosa
y ultrajarla en el templo del silencio
Por disolverse en fuego frío
cuando el sol acusa los poros de su edad
Volar dormidos y aterrizarse muertos
En fin

Perdonalos Señor
Por el Everest bancario
La Cruz del Sur corrida de lugar
La poesía de engorde y sin nutrientes
Los labios de la esposa en el bolsillo

Dales a cambio un manto de piedad
para que duerman el sueño del injusto
Abandonados a su suerte entre los astros
Desarropados de vos en lo finito.


Batik

Todas las mañanas
invariablemente
un abejorro monta
las glicinas de la casa
Frenética écuyerè
abre las membranas
de otra primavera

Lo que pudo ser
conserva su forma
cuenta mis letargos
Compensa con creces
el perder el miedo
de perder sustancia
(Soy un Eduardo más
por cada hora que pasa).


Fantasma con truco

La mano del destino
juega conmigo una mano
Un gato de angora observa
alerta de vibrisas
gordo de tiempo
Y sólo ve al destino
Gesticulando.